/premios-goya/2011/archivos/201101/pan-negro_criticas-2000xXx80-1.jpg
ver video de Los años del hambre
La película del inquieto cineasta mallorquín Agustí Villaronga, está ambientada en la Cataluña rural, durante los años de la posguerra española

Es de valía esta película del inquieto cineasta mallorquín Agustí Villaronga, ambientada en la Cataluña rural, durante los años de la posguerra española. Un niño que pertenece al bando de los perdedores observa la realidad, en la que también se insertan aspectos mágicos, resueltos con mucha miga por el prestigioso autor de 'Tras el cristal'. Desde luego, si toda la película hubiera sido como el potente arranque y el conmovedor desenlace, con 'Pan negro' estaríamos hablando ahora de una auténtica obra maestra. Sin embargo, el bache narrativo que evidencia la segunda parte del filme, impide dicha calificación, aunque estemos en todo momento ante una película tan insólita como recomendable.

Porque este nuevo esfuerzo creativo de Villaronga revela un mundo oculto, preñado de extrañas presencias, que también hace un afilado retrato de toda una serie de personajes vencedores, más conscientes que nunca de su posición política, social y económica, representativos de aquellos duros años, interpretados por un grupo de actores bien conjuntado, donde brillan con luz propia los niños, a quienes el director se acerca con tanta sensibilidad como ternura. Por si fuera poco, el paisaje en el que se desarrolla la historia no puede ser más sorprendente, con lo cual la película gana en intensidad y emoción.

Rezuma autenticidad, al tiempo que ciertas presencias espectrales advierten al espectador que de aquellos polvos vienen estos lodos

Una fotografía preciosista y una penetrante banda sonora colaboran al éxito de la empresa, en la que se inserta asimismo la supervivencia de unos seres humanos derrotados, humillados y ofendidos, así como los miedos, las delaciones, las traiciones, las ejecuciones (a garrote vil), en una época de la historia de España que nunca más debería repetirse. Pero, «aquellos que ignoran su historia están condenados a repetirla». Así pues, bienvenido sea un 'Pan negro' con mucha miga, que rezuma autenticidad por los cuatro costados, al tiempo que ciertas presencias espectrales advierten al espectador que de aquellos polvos vienen estos lodos.

CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Opina

* campos obligatorios


Listado de Comentarios
Ver todas las entradas »

¿Cuánto sabes?

Demuestra lo que sabes sobre los Goya
Vocento
rss
Premios Goya 2010