El conflicto de Irak

declaraciones

Aglif admite que asistió a la reunión entre Trashorras y El Chino en 2003

21-02-2007

Rachid Aglif , alias "El Conejo", presunto integrante de la célula terrorista del 11-M y hombre de confianza de Jamal Ahmidan, "El Chino" -uno de los siete terroristas que se suicidaron en Leganés (Madrid) el 3 de abril de 2004- admitió ante la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional, haber asistido a finales de octubre de 2003 a una reunión que se celebró en un restaurante McDonald's de Carabanchel a la que acudieron tres personas, entre las que reconoció al ex minero José Emilio Suárez Trashorras y su ex mujer Carmen Toro y donde se habló, dijo, de la venta de hachís, pero no de explosivos.

Foto actualidad

Rachid Aglif.

Aglif estuvo implicado, según las conclusiones provisionales de la Fiscalía, en las operaciones de compra-venta de los explosivos utilizados en los atentados. Se le sitúa en la primera reunión que mantuvieron "El Chino", el ex minero asturiano, su ex mujer y el acusado por colaboración Rafá Zouhier, en un McDonald's para cerrar los detalles del intercambio de la dinamita.

Se le atribuyen además numerosos contactos telefónicos con Jamal Ahmidan, alias "El Chino", con el que incluso llegó a intercambiar las terminales, y era conocedor de toda la actividad desarrollada por el mismo. Está, además, implicado en la organización de venta de drogas destinada a la financiación de la célula terrorista. Está acusado de los delitos de pertenencia a organización terrorista y de suministro de sustancias explosivas por los que la Fiscalía pide para él un total de 21 años prisión.

Sobre la citada reunión en la hamburguesería, Aglif señaló que en ella estaban, además de Zouhier, "El Chino" y los dos asturianos, otra persona que podría ser Rachid Oulad -otro de los suicidas-, al que reconoció posteriormente tras ver las fotos de los periódicos tras los sucesos de Leganés, y un acompañante de Trashorras y Toro cuya identidad no concretó. En este punto, negó haber sido intermediario en la compra de explosivos, y añadió que le gustaría saber quién ha dicho eso, porque considera que está sentado en el banquillo porque se han dicho de él "muchas barbaridades".

"Yo subí más tarde con la bandeja porque tomo hamburguesas de pescado, que tardan más en hacerse que las de carne -explicó ante el tribunal-. Ellos estaban hablando de sus cosas y yo no me meto en sus cosas, hablaban de que iban a venderles a los asturianos entre 15 y 20 gramos de hachís". En cuanto a la presencia deToro especificó que la ex mujer de Trashorras se mantuvo en una mesa aparte durante la reunión y que no cree que escuchara lo que los demás decían.

EL "PETARDO" DE ZOUHIER

A lo largo de su declaración, Aglif reconoció también haber estado presente en septiembre de 2003 en la casa de Zouhier cuando éste, según la Fiscalía, hizo una prueba con parte del explosivo y un detonador que le facilitó Suárez Trashorras, lo que le produjo heridas en una mano.

Según su versión, la detonación se produjo un domingo por la noche, después de que él y Zouhier, a quien conocía desde niño, volvieran de fiesta, tras comprar éste dos gramos de cocaína "en el poblado de los yonkies". Cuando se encontraba en el baño escuchó un "tremendo ruido" parecido a "un petardo", y al salir vio a Rafa con la mano herida. "Le pregunté ¿qué has hecho? ¿qué es eso? y él me respondió que había sido un petardo".

 

La declaración de Aglif puso en evidencia las malas relaciones existentes hoy en día con su amigo Zouhier. Así, reconoció ante el tribunal que Rafa había dicho de él "muchas barbaridades", y que por eso -"para que se cagara"- le dijo a la Policía que ese día también estaba presente "El Chino". "Lo dije por venganza", afirmó.

 

"El Conejo" condenó, además, rotundamente los atentados que tachó como "barbaridad". "Esto no tiene perdón ni aquí, ni en el cielo ni en ningún sitio" -dijo- y añadió que le hubiera "gustado" que hubieran "detenido a esa gente y no hubiera pasado lo que pasó".

_Redacción | Fuente: Agencias