El checo apuntaba como la principal revelación de 2009, pero su actuación resultó decepcionante, a pesar de su noveno puesto. Su capacidad de escalada debe ser su mejor baza, especialmente por no tener que compartir liderato con Ivan Basso.
Aunque forma parte de un equipo que demostró gran fortaleza en el Giro de Italia, el ciclista ha bajado su rendimiento en las últimas fechas tras sus notables actuaciones en la París-Niza (cuarto) y la Volta a Catalunya (octavo).
Este año se ha centrado en las pruebas de primavera, en las que alcanzó un tercer puesto en la París-Niza y un octavo en la Volta a Cataluña, antes de un notable quinto en la Amstel Gold Race. Su notable capacidad contrarreloj le permite aspirar a ganar la prueba en su último año en la escuadra italiana. Es más, su triunfo podría servir de carta de presentación para intentar se el jefe de filas del Astana en 2011.